Santiago apretó su mano.
Con autorización de los médicos, organizó una pequeña presentación musical en la sala común de la clínica.
No podían trasladar el piano antiguo hasta allí, así que llevó un teclado profesional y preparó una pieza que Elena le había enseñado cuando era niño.
Teresa asistió con 2 antiguas alumnas de Elena.
También acudieron varios trabajadores de la clínica.
Cuando Santiago comenzó a tocar, su abuela cerró los ojos.
Por unos minutos, dejó de parecer una paciente rodeada de medicamentos.
