—¿Y la investigación penal?
—Podemos hablar con las personas adecuadas.
Saqué tres sobres y los coloqué sobre su escritorio.
—Octavio, usted sigue pensando que esto se arregla con dinero y conocidos.
Abrí el primero.
—Aquí está el acuse de nuestra denuncia. Incluye la grabación donde su hijo amenaza a Sofía y donde usted intenta influir en el reporte policial.
Abrí el segundo.
—Aquí están los documentos del patronato y la comunicación de la aseguradora. El consejo ya conoce el riesgo económico de sus decisiones.
Octavio tragó saliva.
Después abrí el tercero.
Contenía una copia del artículo 9.4 y el formato correspondiente para registrar la separación preventiva de un alumno e iniciar el procedimiento de baja definitiva.
Había escrito el nombre completo:
