Sofreír las cebollas
Vierta las dos cucharadas de aceite de oliva en una sartén grande.
Añada los 20 g de mantequilla y caliente a fuego suave o medio-suave. La mantequilla debe fundirse lentamente sin llegar a dorarse en exceso. La combinación de mantequilla y aceite aporta un sabor agradable y, al mismo tiempo, reduce el riesgo de que la mantequilla se queme.
Una vez fundida la mantequilla, incorpore las cebollas cortadas.
