El lirio de la paz (Spathiphyllum wallisii) lleva su mensaje en el nombre. Sus flores blancas, parecidas a banderas, representan paz, pureza y armonía. En el feng shui, se considera una de las mejores plantas para eliminar energías estancadas y devolver el equilibrio a un espacio.
Originario de las zonas tropicales de América, vive bien en interiores y es famoso por limpiar el aire de toxinas como el amoníaco y el formaldehído. Su capacidad para “purificar” combina perfectamente con su simbolismo.
Se recomienda colocarlo en salones, oficinas o espacios de meditación para crear un ambiente relajado. También es un regalo habitual para transmitir consuelo en momentos difíciles. Riégalo cuando notes la tierra seca y mantenlo en luz indirecta brillante. Si las hojas se inclinan, es su forma de pedir agua.