Si el líquido se reduce demasiado rápido, añada más caldo.
Al final, retira la tapa para concentrar la salsa y dorar la carne.
Deja que los ratones descansen antes de servirlos.
Prueba el zumo antes de ajustar la sal.
Almacenamiento y recalentamiento
Las sobras se pueden guardar en el refrigerador en un recipiente hermético, junto con parte del jugo de la cocción.
Para recalentarlos, coloque los ratones en una cazuela o en un recipiente tapado con sus jugos. Caliéntelos suavemente en el horno o en la estufa.
Si la salsa se ha espesado demasiado, añade un poco de caldo. Evita recalentar la carne a una temperatura muy alta, ya que podría perder su ternura.
El plato puede estar incluso más sabroso al día siguiente, cuando la carne haya tenido tiempo de absorber mejor los aromas del vino, el ajo y las hierbas.
Resultado final
Las piernas de cordero asadas con ajo, romero y vino tinto son increíblemente tiernas, aromáticas y abundantes. La carne, dorada antes de cocinarse a fuego lento durante mucho tiempo, queda tan tierna que se desprende fácilmente del hueso.
El vino tinto y el caldo se combinan para crear una salsa profunda y llena de sabor. La miel le aporta un toque dulce, mientras que el vinagre balsámico equilibra los sabores con una nota ácida. Las chalotas se caramelizan y adquieren un brillo intenso, y los dientes de ajo se vuelven suaves y cremosos.
Servido con puré de patatas, verduras asadas o cuscús, este plato constituye una comida cálida y refinada. Su larga cocción requiere un poco de paciencia, pero el resultado es una carne excepcionalmente tierna y una salsa rica y sabrosa.
