Mi madre gastó más de un millón de😥😥💖💕 pesos donados para la operación de mi hija en el banquete, los lujos y la luna de miel de mi hermano. “Es su boda, no seas egoísta”, me respondió cuando reclamé el dinero. Fui al salón con las pruebas, donde estaban reunidos muchos de los donantes. No levanté la voz, pero una sola pregunta hizo que la novia mirara a mi hermano con horror.
—Escúchame bien —dijo entre dientes—. Si abres la boca delante de esta gente, dejarás de ser mi hija.
Y en ese instante comprendí que estaba dispuesta a sacrificar a su propia nieta con tal de que nadie descubriera lo que había hecho.
PARTE 2
Mi madre intentó llevarme hacia una puerta lateral, pero me solté.
—No voy a esconderme, mamá. Hay una niña de seis años esperando una operación y necesito saber dónde están sus donativos.
Varias personas empezaron a mirarnos.
Diego se acercó furioso.
—¡Catalina, no inventes dramas! ¡Hoy es mi boda!
Llevaba un traje azul oscuro, zapatos nuevos y un reloj que probablemente costaba más de lo que yo ganaba en seis meses.
—Contéstame algo, Diego. ¿Por qué borraste mis publicaciones del grupo?
—Porque estabas causando problemas.
—¿Pedir el comprobante de la operación de tu sobrina es causar problemas?
Mi hermano apretó la mandíbula.
Entonces tomé el micrófono que el animador había dejado sobre una mesa.
—Disculpen que interrumpa —dije con la voz temblorosa—. Muchos de ustedes donaron dinero para salvarle la vida a mi hija Sofía. El hospital me acaba de informar que no ha recibido un solo peso.
La música se detuvo.
Vi a doña Mercedes, la señora de la tienda, llevarse las manos al pecho.
Una maestra se levantó de su silla.
—¿Cómo que no recibió nada, Catalina? ¡Tu mamá publicó que ya estaba todo pagado!