Luz solar: Necesita pleno sol (al menos 6 horas al día) para florecer bien.
Riego: Riega regularmente al principio; una vez establecida, solo cuando el suelo esté seco. Evita el exceso de agua.
Suelo: Ligero y bien drenado. Tolera suelos arenosos o pedregosos.
Poda: Recortar de forma ligera favorece un crecimiento más denso. Puedes podar más fuerte a fines del invierno o comienzos de la primavera.
Fertilizante: Solo necesita un fertilizante equilibrado una vez al mes en la temporada activa.
Clima: Perennifolia en regiones cálidas sin heladas como el sur de España, México, América Central, el Caribe y zonas del norte de Sudamérica. En lugares fríos se cultiva como anual o se protege en invierno.