El agua es el elemento más importante de cualquier kit de emergencia. La necesitas para beber, preparar algunos alimentos y mantener una higiene básica.
Guarda suficiente agua potable para todos los miembros de la familia y, si es posible, para las mascotas. Lo mejor es almacenarla en recipientes adecuados para alimentos y revisarla periódicamente para asegurarte de que sigue en buen estado.
Si utilizas agua embotellada, revisa la fecha de vencimiento y reemplázala cuando sea necesario.
Alimentos no perecederos
Elige alimentos que puedan conservarse durante mucho tiempo y que no necesiten refrigeración.
Lo ideal es que sean fáciles de preparar o que puedan consumirse directamente del envase.
Algunas buenas opciones son:
Atún en lata.
Frijoles o garbanzos.
Verduras en conserva.
Sopas enlatadas.
Barras energéticas.
Frutos secos.
Mantequilla de cacahuate.
Galletas saladas.
Fruta en conserva.
Siempre que sea posible, guarda alimentos que realmente le gusten a tu familia. En una situación difícil, comer algo conocido puede hacer que todo sea un poco más llevadero.
Iluminación
Cuando se va la electricidad, una buena iluminación hace que la casa sea mucho más segura.
Las linternas LED son una excelente opción porque consumen poca energía y ofrecen mucha luz. También conviene tener pilas de repuesto o una linterna recargable.
Aunque muchas personas todavía guardan velas, las linternas suelen ser una alternativa más segura, especialmente si hay niños o mascotas en casa.