¿Qué significa que una planta se siembre sola?
Las plantas que se siembran solas completan su ciclo, producen semillas y luego dejan caer esas semillas directamente en la tierra.
En lugar de recogerlas y volver a plantarlas, la naturaleza se encarga de todo.
Las semillas pueden brotar a principios de primavera, esperar hasta finales de primavera o verano, o aparecer en lugares ligeramente distintos a donde estaba la planta original. Ese movimiento es lo que le da al jardín un aspecto más suave y natural con el paso del tiempo.
No todas las semillas sobrevivirán, y no todas las plantas volverán exactamente al mismo lugar, pero esa pequeña incertidumbre es parte de su encanto.
1. Caléndula
La caléndula es una de las flores más fáciles para empezar si se busca un jardín que se mantenga solo con el tiempo. Produce flores en tonos naranjas y amarillos que destacan mucho, sobre todo en climas frescos o a principios de temporada, cuando otras plantas aún están empezando. Al final de su ciclo, deja caer muchas semillas directamente en la tierra, lo que facilita que vuelva al año siguiente sin ayuda.
Algo que gusta mucho de esta planta es lo resistente que es. Crece bien en suelos normales, no necesita riego constante una vez establecida y tolera cambios de temperatura mejor que muchas otras flores. Además, sus pétalos son comestibles, lo que añade un pequeño valor extra si también se cultivan hierbas o plantas comestibles.
Con el tiempo, la caléndula empieza a aparecer en distintos rincones del jardín, dando una sensación más natural sin que se vea desordenado.
