Esa noche me enteré.
Lo pulsé.
Una vez.
Pendiente.
Tres.
La pantalla permaneció en negro.
Entonces apareció una sola palabra:
**ACTIVO.**
No sabía si llegaría la señal.
Estábamos en aguas internacionales.
Pero yo conocía a mi padre.
Jamás dejaría que un dispositivo así dependiera de la suerte.
En menos de un minuto apareció un mensaje.
**NO SALGAS DE LA CABAÑA. VAMOS A IR.**
Mis ojos se llenaron de lágrimas.
Pero aún así no podía relajarme.
Flynn había predicho que me llevaría al puente.
Y tuve que hacerle creer que su plan estaba funcionando.
### Medianoche
A las 23:48, Flynn entró en la cabina.
Llevaba una chaqueta.
"¿Victoria?"
Fingí ser débil.
"¿Lo que sucede?"
"Venga conmigo."
"¿Por qué?"
“Hace fresco afuera.”
Tal como él dijo.
Me ayudó a levantarme.
Le dejé creer que tenía que mantenerme.
Caminamos hacia el puente.
El viento se había vuelto muy fuerte.
El cielo estaba negro.
El mar parecía una extensión infinita de cristal oscuro.
Flynn me acompañó a la parte de atrás.
"Guardia."
Señaló hacia el océano.
“¿No es precioso?”
Lo miré.
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