- 2 litros de agua tibia.
- 1 taza de vinagre de manzana.
- 3 dientes de ajo machacados.
Preparación:
Calienta el agua sin que hierva y añádele el vinagre y los ajos picados. Deja reposar durante 10 minutos para que se liberen los compuestos del ajo. Posteriormente, cuela el líquido para evitar que los trozos de ajo entren en contacto con la piel.
Modo de Empleo:
Remoja los pies en la solución durante 15-20 minutos, dos veces al día. Asegúrate de secar bien tus pies después, sobre todo entre los dedos, ya que la humedad puede favorecer el crecimiento de hongos. Repite este tratamiento durante 7 días y observa cómo mejora la condición.
