Mi suegra anunció ante 150 invitados que yo pagaría su fiesta de 412,800 pesos; dejé 900 en la mesa y me fui… esa noche descubrí que querían usar mi nombre para tapar una deuda de 5,000,000

PARTE 3

La regularización nunca llegó. Parte de los terrenos no podía venderse y otra se sobreponía con parcelas comunales. Los intereses ya superaban los 5,000,000.

—Mi mamá quería dejarnos un patrimonio —insistió Bruno.

—Quería hacerse rica rápido. Y tú querías pagar su fracaso con mi casa.

Mariana dejó su celular grabando.

Bruno admitió que planeaban presentarla como garante desde hacía 6 meses y que la fiesta se organizó para presionarla frente a todos.

Primero suplicó. Después la insultó. Finalmente dijo que, si Ofelia perdía su casa, sería culpa de Mariana.

Ella envió la grabación a Esteban y le pidió que se fuera.

A la mañana siguiente iniciaron el divorcio, notificaron a los acreedores y presentaron una denuncia por uso indebido de datos, documentos falsos y posible fraude.

Ofelia comenzó de inmediato a cambiar la historia.

Mandó audios al grupo familiar diciendo que Mariana había abandonado a Bruno por otro hombre. Aseguró que la fiesta había sido idea de su nuera.

Varias tías llamaron para decir que una esposa debía cargar “la cruz” de su marido. Mariana no contestó.

El lunes, Ofelia apareció en la recepción de la empresa con 2 amigas, ropa vieja y el cabello desordenado. Se sentó en el piso y gritó frente a empleados y clientes:

—¡Mi nuera vive con lujos mientras yo debo dinero por una fiesta que ella ordenó!

Mariana bajó con seguridad.

—Ya fue notificada de que no puede usar mi nombre para pedir dinero. Si no se retira, llamarán a las autoridades.

Ofelia dejó de llorar de golpe.

—Soy tu madre.

—No. Es la madre del hombre del que me estoy divorciando.

Los guardias la acompañaron a la salida. La empresa emitió un aviso aclarando que ninguna inversión promovida por sus familiares tenía relación con la compañía.

Una semana después, Rogelio, representante de varios acreedores, mostró pagarés, folletos y fotografías manipuladas. En una aparecía Mariana junto al director general con la frase: “Socia principal y respaldo financiero”.

Ofelia había prometido vender su departamento si el negocio se retrasaba.

—Decía que usted pagaría porque para eso se había casado su hijo —explicó Rogelio.

Esteban mostró la escritura y las notificaciones.

—No venimos a cobrarle —dijo Rogelio—. Necesitábamos saber si era cómplice o víctima.

—Fui víctima. Pero declararé todo lo que sé.

La mentira cayó por su propio peso.

3 personas denunciaron a Ofelia. Otras 2 reconocieron que entregaron anticipos por rendimientos imposibles. El supuesto gestor desapareció y los terrenos resultaron irregulares.

Bruno regresó una noche con flores y una caja de conchas.

Recordó los domingos en Coyoacán y la canción de su boda. Por unos segundos, Mariana sintió dolor.

Luego él sacó otro documento.

—Es solo una carta para que Rogelio deje de presionarnos.

Mariana ni siquiera lo tocó.

—¿Todavía crees que voy a firmar sin leer?

Junto a la puerta había 9 bolsas con su ropa.

—Esta también es mi casa —protestó Bruno.

Mariana mostró la escritura y el convenio firmado antes del matrimonio.