Limpia encimeras, fregadero y estufa después de cada comida.
Barre o pasa la aspiradora en zonas transitadas.
Enjuaga los platos o carga el lavavajillas en lugar de dejarlos acumular.
Guarda las cosas en su lugar al final del día, aunque sean cinco minutos antes de dormir.
Saca la basura antes de que huela o se llene.
Haz un repaso rápido del baño: cuelga toallas, cierra envases, enjuaga el lavabo.
Abre una ventana o enciende una vela para renovar el aire.
Tiende la cama; el cuarto cambia por completo.
Lava el inodoro, la ducha y la bañera.
Cambia y lava las sábanas.
Lava, seca y guarda la ropa el mismo día.
Friega los pisos duros.
Limpia los espejos y los lavabos.
Quita el polvo de muebles y zócalos.
Sacude alfombrillas y felpudos.
Limpia los electrodomésticos, sobre todo el microondas y el refrigerador.
