- Corta los tallos con herramientas limpias y afiladas: Usa podadoras o tijeras de jardinería que estén limpias y afiladas para hacer cortes precisos. Esto minimiza el daño al tallo y reduce el riesgo de infecciones.
- Longitud adecuada: Cada esqueje debe tener entre 4 y 6 pulgadas de largo. Asegúrate de que cada corte incluya al menos dos juegos de hojas.
- Retira las hojas inferiores: Elimina las hojas de la parte inferior del esqueje para exponer un nudo (el punto donde las hojas se unen al tallo). Los nudos son áreas donde las raíces tienen más probabilidades de formarse.
- Corta las hojas superiores por la mitad (opcional): Si las hojas superiores son muy grandes, puedes cortarlas por la mitad para reducir la pérdida de humedad a través de la transpiración. Esto es especialmente útil en climas cálidos o secos.
3. Uso de Hormona de Enraizamiento: ¿Es Necesario?
El uso de hormona de enraizamiento es un paso opcional, pero altamente recomendado, ya que puede acelerar el proceso de enraizamiento y aumentar las posibilidades de éxito. Aquí te explicamos cómo usarla correctamente:
