Pela y pica finamente la cebolla y el ajo. Calienta el aceite de oliva en una olla y sofríe la cebolla durante unos minutos.
Añade el ajo y, a continuación, los tomates. Incorpora la sal, la pimienta y el orégano.
Deja cocinar a fuego lento durante unos 25 a 35 minutos, removiendo de vez en cuando.
Añade la albahaca fresca al final de la cocción. Puedes triturar la salsa si deseas obtener una textura más fina.
