3. Riesgos de consumo y por qué actuar con precaución
A diferencia de la pulpa del aguacate, la semilla no se ha consumido históricamente de forma masiva como alimento, por lo que presenta ciertos inconvenientes de seguridad:
Presencia de antinutrientes
La semilla contiene altas concentraciones de taninos y oxalatos. Los taninos le confieren un sabor amargo y astringente, pero además pueden dificultar la absorción de minerales esenciales (como el hierro y el calcio) e irritar severamente las paredes del estómago.
Potencial toxicidad y falta de regulación
Contiene pequeñas cantidades de compuestos glucósidos y alcaloides que la planta produce como defensa natural contra plagas. Autoridades de seguridad alimentaria, como la FDA (EE. UU.) o la EFSA (Europa), no la han aprobado como un ingrediente alimentario seguro para el consumo humano generalizado debido a la falta de ensayos clínicos que determinen dosis seguras.
Malestar gastrointestinal
Consumir la semilla rallada, hervida o en polvo puede desencadenar ardor estomacal, náuseas, dolor abdominal o estreñimiento severo en personas sensibles.
