Cuando estar apretada deja de ser bueno
Hay un punto en el que ya no ayuda.
Cuando las raíces están demasiado comprimidas, la planta empieza a mostrar señales. El agua puede pasar directamente sin empapar la tierra, el crecimiento se detiene y las hojas pueden perder fuerza o color.
En ese momento, la planta ya no está cómoda. Está sobreviviendo.
La idea no es mantenerla así para siempre, sino encontrar ese punto intermedio donde todavía funciona bien.
