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Y quiero conservar el derecho de decidir qué hacer con lo que todavía es mío.
El juzgado rechazó la petición de desplazarlo de la administración de sus asuntos al no acreditarse la necesidad de aquella medida.
También quedó documentada la controversia sobre el uso del poder revocado, que tendría que examinarse por las vías legales pertinentes.
Mi mamá salió sin dirigirme la palabra.
Mi papá la siguió.
Sofía permaneció a mi lado.
—Perdóname —susurró.
—Tú también eras una niña.
—Pero pude haber preguntado.
—Nos enseñaron 2 versiones distintas de la misma familia.
Me abrazó.
Fue la primera vez en muchos años que sentí que tenía una hermana.
La negociación con la empresa de energía solar se detuvo cuando quedó claro que mis padres no podían disponer de los terrenos registrados a mi nombre.
La compra de la casa de descanso que planeaban también se vino abajo.
Durante las semanas siguientes, los abogados trabajaron para resolver el dinero destinado a mis estudios.
Finalmente, mis padres acordaron devolver los 440,000 pesos, respaldados por la documentación bancaria y un convenio formal.
El depósito llegó sin una disculpa.
En el concepto de la transferencia aparecieron 2 palabras:
Estudios Daniel.
Miré la pantalla largo rato.
Años atrás, cuando había pedido ayuda para pagar la universidad, mi mamá me dijo que debía aprender a arreglármelas solo.
Ahora el dinero estaba de vuelta.
