Utensilios
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Un molde de silicona (pueden ser moldes para jabón o incluso los de repostería).
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Un recipiente apto para microondas o para baño María.
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Un cuchillo y una cuchara.
Paso a paso: Cómo hacer tu jabón de aloe
Un molde de silicona (pueden ser moldes para jabón o incluso los de repostería).
Un recipiente apto para microondas o para baño María.
Un cuchillo y una cuchara.
Corta una hoja (penca) de aloe vera de la base de la planta. Déjala reposar en posición vertical en un vaso con agua durante unos 15 o 20 minutos para que expulse la aloína, esa resina amarillenta que puede resultar irritante para la piel. Pasado ese tiempo, retira las espinas laterales, abre la hoja a la mitad con cuidado y, con una cuchara, extrae el gel transparente. Lícualo o tritúralo bien hasta obtener una textura líquida y homogénea.
Corta la base de jabón de glicerina en dados pequeños para que se derrita de manera uniforme. Coloca los cubos en un recipiente y derrítelos al baño María o en el microondas (en intervalos de 30 segundos a potencia media para evitar que hierva, ya que perdería humedad).
Una vez que la glicerina esté completamente líquida pero no excesivamente caliente, retírala de la fuente de calor. Añade las 4 cucharadas de gel de aloe vera, la cucharada de aceite de almendras y las gotas de aceite esencial. Remueve la mezcla suavemente con una cuchara durante un par de minutos para que todos los ingredientes se integren a la perfección.