En lo que respecta a las creencias, ¿qué le sucede a tu «alma» después de la cremación?

Catolicismo

 

Los católicos enseñan que el alma es inmortal y se somete a un juicio personal al morir.

Dios reunirá a cada alma con un cuerpo glorificado en la resurrección general.

Esto se fundamenta en el respeto al cuerpo como templo del Espíritu Santo.

La teología de las exequias equilibra la esperanza con la responsabilidad moral ante Dios.

La Iglesia permite la cremación, siempre que esta no niegue la resurrección.

Las cenizas deben ser sepultadas o depositadas en un lugar sagrado; no pueden esparcirse ni conservarse en el hogar.

Los obispos reiteran las normas relativas al trato de los restos cremados y al momento de celebrar las exequias.

Se prefiere la inhumación del cuerpo como un signo más claro de la esperanza en la resurrección y de la oración comunitaria.

El alma se enfrenta al juicio particular inmediatamente después de la muerte.

Algunas almas pasan por un proceso de purificación antes de entrar en el cielo: un estado conocido tradicionalmente como Purgatorio.

Todas aguardan el Juicio Final y la resurrección al final de los tiempos.

El destino de cada persona se revela públicamente en Cristo, confirmando ya sea la comunión eterna o la separación.

Espiritismo y Nueva Era