1 remolacha mediana, lavada, pelada y cortada en trozos.
El jugo exprimido de 2 naranjas frescas (o 2 naranjas procesadas enteras sin semillas si utilizas un extractor de prensado en frío).
1 vaso de agua filtrada (aproximadamente 200 ml, opcional si prefieres aligerar la textura).
Opcional: Una rodaja delgada de jengibre fresco para potenciar el efecto antiinflamatorio.
Instrucciones de preparación:
Extracción o licuado: Si utilizas un extractor de jugos, procesa los trozos de remolacha junto con el jugo de naranja recién exprimido. Si empleas una licuadora tradicional, añade los trozos de remolacha cruda junto con el jugo de naranja y el agua, y licúa a velocidad alta hasta obtener una textura completamente integrada.
Filtrado (opcional): Si lo preparaste en licuadora y buscas una consistencia más ligera para el estómago, pasa la mezcla por un colador de malla fina.
Momento ideal: Consúmelo inmediatamente después de prepararlo, preferiblemente por la mañana o antes de entrenar, para aprovechar al máximo sus vitaminas y nutrientes vivos.
