Solución:
- Evita mirar pantallas brillantes antes de dormir. La luz azul inhibe la producción de melatonina y altera también la vasopresina.
- Duerme completamente a oscuras y trata de acostarte siempre a la misma hora.
Esto ayuda a que tu reloj biológico se sincronice y tu cuerpo vuelva a producir la hormona del sueño de forma natural.
2. Tu corazón trabaja de más durante la noche
Otra causa muy común de la micción nocturna (nicturia) es la insuficiencia circulatoria leve.
Cuando pasas todo el día sentado o de pie, la sangre tiende a acumularse en las piernas.
Al recostarte, esa sangre regresa al corazón y los riñones filtran más líquido, produciendo orina extra.
Esto no significa necesariamente una enfermedad grave, pero sí un signo de circulación lenta o retención de líquidos.
Solución sencilla:
- Eleva las piernas durante 15 minutos antes de dormir (puedes colocar un cojín debajo).
- Realiza caminatas diarias para activar la circulación.
- Evita la sal en exceso durante la cena.
Estas tres acciones reducen la presión en los riñones y evitan el exceso de orina nocturna.
3. No es el agua… son los alimentos ocultos que la retienen
Muchos piensan que orinar por la noche es culpa de tomar agua, pero la realidad es que la causa está en los alimentos con sodio oculto que consumimos durante el día.
