Retinoides tópicos (Retinol o retinal): Son el estándar de oro respaldado clínicamente para estimular la producción de colágeno, acelerar la renovación celular y desvanecer arrugas de manera progresiva.
Ácido hialurónico: Un potente humectante que atrae y retiene agua en las capas profundas de la piel, rellenando temporalmente las líneas de deshidratación.
Protección solar diaria: Ningún tratamiento antiarrugas funciona si la piel sigue expuesta sin defensa a la radiación ultravioleta, que es la principal causa del envejecimiento prematuro.
¿Qué hacer si ya lo aplicaste en tu rostro?
Enjuaga inmediatamente con abundante agua tibia para retirar cualquier residuo alcalino.
Suspende el uso de cualquier exfoliante, tónico o ácido durante varios días.
Repara la barrera cutánea aplicando una crema hidratante suave que contenga ceramidas, pantenol o niacinamida.
Usa protector solar todas las mañanas obligatoriamente para proteger la piel debilitada. Si experimentas ardor persistente o descamación severa, acude a un dermatólogo.
