Cómo entender el lenguaje corporal de tu gato fácilmente


Las orejas: la forma más fácil de saber cómo se siente tu gato

Las orejas son una de las primeras pistas para entender el estado de ánimo de un gato. Pueden moverse por separado y cambiar de posición en segundos. Solo con mirarlas, muchas veces ya puedes saber si está tranquilo, curioso, incómodo o asustado.

Orejas hacia adelante

Cuando las dos orejas apuntan hacia adelante, tu gato se siente tranquilo y tiene curiosidad por lo que pasa a su alrededor.

Es la posición que suele tener cuando mira por la ventana, explora una habitación nueva o se acerca a saludarte. También es una señal de que se siente seguro y confiado.

Orejas ligeramente hacia adelante

A veces las orejas no están completamente levantadas, pero sí un poco inclinadas hacia adelante.

Esto suele significar que está atento, pero relajado. Quizá escuchó un ruido o simplemente está observando lo que ocurre sin sentirse preocupado.

Orejas hacia los lados

Cuando las orejas se abren hacia los lados, como si fueran las alas de un avión, es una señal de que algo no le termina de gustar.

Puede sentirse incómodo, nervioso o inseguro. Todavía no significa que vaya a atacar, pero sí que está más alerta de lo normal.

Orejas pegadas hacia atrás

Esta es una de las señales más claras de miedo o de defensa.

El gato pega las orejas a la cabeza para protegerlas si siente que puede haber una pelea o un peligro. Si además bufa, arquea el lomo o eriza la cola, lo mejor es dejarle espacio.

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