2. Posible efecto sobre el hígado graso
Investigaciones preliminares en modelos animales han observado que los polifenoles del limón podrían contribuir a disminuir la acumulación de grasa en el hígado y mejorar marcadores relacionados con el hígado graso no alcohólico. Los estudios en humanos aún son limitados, por lo que estos hallazgos deben tomarse con cautela.
3. Estímulo de la producción de bilis
Los sabores ácidos y amargos suelen estimular la secreción de bilis, lo que favorece la digestión de las grasas. Beber agua con limón antes del desayuno puede ayudar a preparar el sistema digestivo para los alimentos del día.
