3. Proteínas de calidad: El esfuerzo que adelgaza
¿Sabías que tu cuerpo gasta mucha más energía digiriendo proteínas (como huevo, pollo o legumbres) que grasas o carbohidratos? Es lo que llamamos el efecto térmico de los alimentos. Comer suficiente proteína no solo mantiene tus músculos, sino que mantiene tu metabolismo trabajando horas extra.
