«Tal vez recuerdes a tu padre».
Dejé de respirar.
Mi padre había muerto cuando yo era pequeña.
Carl no podía haberlo conocido.
O al menos eso creía.
La siguiente línea decía:
«Hace treinta años, tu padre me pidió una cosa».
Las manos comenzaron a temblarme.
«Y nunca rompí mi promesa».
Regresé con el abogado.
—Necesito saber quién era realmente Carl.
David suspiró.
—Lo descubrirás en los documentos.
Colocó una carpeta frente a mí.
Dentro había fotografías antiguas.
En la primera aparecía una versión más joven de Carl.
Pero no estaba solo.
Junto a él estaba mi padre.
Me quedé paralizada.
—¿Dónde fue esto?
—En un hospital.
—¿Por qué estaban juntos?
David respondió:
—Porque tu padre y Carl trabajaban juntos.
—¿En qué?
—En un proyecto del que nunca debiste enterarte.
Me mostró otra fotografía.
En ella aparecía mi madre.
Era mucho más joven.
Y junto a ella estaba Ca…
