A nivel psicológico, esta transparencia fortalece la autoestima y refuerza la sensación de congruencia entre lo interno y lo externo.
Por supuesto, la decisión no es igual para todos.
Hay quienes se sienten más cómodos tiñéndose y eso también responde a necesidades emocionales válidas.
Lo importante, desde la perspectiva psicológica, es que el acto de teñirse o no teñirse sea una elección consciente y no una imposición social.
La diferencia radica en si se hace por gusto personal o por temor al juicio ajeno.
Caída del cabello
