Calendario de cuidados del cactus de Navidad


Enero–abril: recuperación y reposo ligero

Tras florecer, el cactus necesita descansar. Riega solo cada dos o tres semanas y deja que la tierra se seque un poco más entre riegos. No fertilices durante esta etapa: la planta no lo necesita.

Colócala en un sitio luminoso pero sin sol directo, con una temperatura estable entre 16 y 22 °C. Evita moverla o trasplantarla. Si notas algunos tallos arrugados, retíralos con cuidado. Es normal que el cactus se vea algo flácido: está ahorrando energía para el siguiente ciclo.

Si vives al sur del ecuador, esta etapa ocurre entre julio y octubre.


Errores comunes que debes evitar

Incluso quienes tienen experiencia pueden cometer pequeños errores que afectan la floración. Estos son los más frecuentes:

  • Demasiada agua: espera a que la capa superior esté seca antes de volver a regar. El exceso produce pudrición y caída de brotes.

  • Sol directo: los rayos fuertes queman las hojas. Prefiere luz filtrada.

  • Aire seco: un ambiente con algo de humedad ayuda a mantener las hojas firmes.

  • Mover la planta con brotes: una vez que aparecen, evita cambiarla de sitio.

  • Fertilizar en el momento equivocado: suspende el abono en septiembre y durante la floración.

Seguir su ritmo natural —crecer, descansar, florecer— es la clave para tener un cactus sano durante muchos años.

Continúa en la página siguiente.➡️